Desmitificando los Sistemas Contra Incendios – Parte I

Durante los años que hemos trabajado en el área de la consultoría e instalación de sistemas contra incendios, habremos visto y conocido al respecto de muchos mitos en relación a los sistemas contra incendios. Muchos de manera recurrente y otros, a manera de criterios equivocados respecto a lo que la normativa se refiere.

La intención de este artículo es únicamente hacer del conocimiento aquellos mitos que encuentro más divertidos (y que -a la vez- me los tomo muy en serio, preocupado por el nivel de desconocimiento), de forma tal que comencemos…

Aclaro, a manera que estemos claros, que quien escribe no tiene una certificación o acreditación de la prestigiosa Asociación Nacional de Protección contra Incendios (NFPA), razón por la cual, los conceptos vertidos acá no son letra escrita en piedra y pueden perfectamente ser interactuados, siempre que no apliquemos la “Ley de Cunningham” con tanto ahinco.

MITO No.1. La NFPA es una entidad gubernamental que regula los sistemas contra incendios.

FALSO. La NFPA es una ASOCIACIÓN empresarial y de profesionales agremiados en Estados Unidos y otros paises del mundo, cuya finalidad es la de ESTANDARIZAR el conocimiento relacionado con la protección contra incendios. La conforman, logicamente, consorcios y multinacionales que se dedican a mejorar las técnicas de protección contra incendios, por lo cual NO SON UN ENTE REGULADOR (o sea, ellos no dan permisos).

MITO No.2. Las normas que emite NFPA son leyes.

PARCIALMENTE FALSO. Normalmente se cree que la normas que emite NFPA son Leyes que deben cumplir “al pie de la letra”. La realidad es que estas normas tienen como objetivo generar “convenciones” que aplican para la gran mayoría de casos. Estas convenciones han sido adoptadas por grupos de trabajo que se reunen constantemente, verificando y retroalimentando un sistema de aplicación que cambia constantemente acorde las nuevas tecnologías y los eventos que no pudieron ser controlados. Existen casos específicos donde estas convenciones no aplican y es ahí donde la experticia del diseñador contra incendios debe justificar cualquier variante. No obstante lo anterior, descartar el trabajo de estos grupos, después de 100 años o más de estar retroalimentado el conocimiento resulta un tanto “despistado” (en mi pueblo usamos otros términos).

MITO No.3. Las norma de la NFPA son las mejores para proteger mis instalaciones contra incendios.

DISCUTIBLE. Cuando comenzó este asunto de la protección contra incendios, la Underground Laboratories (UL) tenía la batuta para la emisión de pautas sobre equipos contra incendios. De hecho, la aseguradora Factory Mutual (FM) era quien realmente dictaba la norma y no la NFPA. El asunto es que estas firmas tenían sus propios laboratorios de pruebas que arrojaban resultados que luego eran emitidos hacia los clientes. En la actualidad, FM emite sus propias normas, las cuales son más rígidas que la NFPA en muchos aspectos. Adicionalmente, existen normativas que generan convenciones más flexibles en Europa (normas DIN), las cuales facilitan algunas situaciones que para la NFPA o la FM son inaceptables, pero que resultan económicamente de mayor interés. El tema no tiene un punto final y está más en función de “a quien le quieres creer”. En experiencia y lectura del autor, hay situaciones que aún deben ser demostradas por la DIN para aceptar esa flexibilización, pero se convierte en asunto de política y correcto aprovechamiento del recurso hídrico.

MITO No.4. Aplicar las normas de NFPA garantiza la correcta protección contra incendios para todos los casos.

“VERDADERO”. Como se planteó hace un par de párrafos, el Comité profesional que respalda una gran cantidad de posibles situaciones y, de hecho, las convenciones obtenidas después de 100 años han llevado a mecanismos que no solo garantizan la automatización de la protección contra incendios, reduciendo en la medida de lo posible la necesidad de las brigadas del Cuerpo de Bomberos u otros grupos de rescate. Pero existen limitantes que aún no han sido superadas por la NFPA u otros grupos similares. Y es que situaciones como protección a grandes alturas, protección de superficies curvas, protección de bodegas con pendientes pronunciadas aun siguen siendo temas “tabú”, en tanto que los laboratorios de pruebas no cuentan con los recursos para desarrollar esta investigación. La industria empresarial de la protección contra incendios apoya con muchos millones, pero siempre hay temas mas “prioritarios” o cuyos recursos se vuelven onerosos innecesariamente. por otra parte, la NFPA descubrió que era más fácil adaptar la infraestructura para reducir estos costos innecesarios. Lastimosaamente, en El Salvador (y muchos paises de Latinoamerica) no seguimos Codigos de Construcción en ese sentido.

MITO No.5. En El Salvador aplicamos las normas de la NFPA.

FALSO (ese chiste si está bueno!). Nada más alejado de la realidad. En El Salvador lo que se suele hacer es una mala aplicación de las normativas, exigiendo la misma sin entender las implicaciones que esto conlleva. Muchos arquitectos desconocen completamente respecto de los requerimientos que exige la NFPA para que los sistemas contra incendios complementen la protección de las instalaciones que diseñan y muchas de las especificaciones técnicas simplemente mencionan la normativa porque suena “rimbombante” (si lo pongo en mi diseño implica que, o “se mucho del tema” o que sigo lo que los demás dicen).

Esta vez sólo mencionaremos 5 mitos, sin embargo, a nuestro próximo artículo vendremos por más. Hasta la próxima!

2 comentarios en “Desmitificando los Sistemas Contra Incendios – Parte I

    1. aisa Autor del post

      Estimado Sr. Rodríguez:
      Agradecemos su comentario a nuestro artículo.
      Ciertamente respetamos lo indicado en la página web de la empresa SECOM; de hecho, esto es parte de lo indicado en la NFPA-1 y 101 en las cuales se indica entre otros, todo lo referente a la protección y prevención de incendios (rotulación, señalización, detección, supresión, entre otros). Por supuesto, según sea el caso, estas lo referencian a cada una de las otras normas; a manera de ejemplo: Si menciona algo de bombas, lo envía a NFPA-20, si es rociadores, lo envía a la NFPA-13, y así.
      Tal vez difiera un poco, en cuanto a la mínima reserva en la capacidad de agua; mas creo, esto debe obedecer a un cálculo hidráulico, acorde a su necesidad o las condiciones hidráulicas seleccionadas para su proyecto. A manera de ejemplo, si Usted requiere de una bomba que aporte 500 gpm y su diseño indica una hora de protección, esto sería una reserva de 45,000 galones (150% del caudal) de agua, equivalentes a 170 m3 aprox.
      Estamos a su diposicion por cualquier informacion, comentario o proyecto en que podamos colaborar con Usted.

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